....Frase que suena a respuesta de adolescente desafiante, al que le molestan las preguntas o dar un motivo concreto de por qué hace las cosas.
Pero acá no hay ningún adolescente con esa actitud.
PEOR!!!!....La que lo dice ....soy yo.
Tengo muchas cosas para hacer, debería hacerlas, yo sé que no se van a hacer solas, pero en cuanto las veo, ...... es un desafío por encontrar cualquier otra cosa que me resulte más atractiva y que pueda hacer ..."porque me da la gana".
La semana pasada, por ej, Ma Cristina me preguntó si sabía hacer el vuelo de la oca curvo. NI IDEA!!!!!!! Pero ya tuve el disparador necesario para empezar a ver qué habia en otros blogs, o si encontraba un tutorial decente.
A veces la búsqueda lleva mucho tiempo y no encontré algo que me muestre paso a paso cómo hacerlo.....hora del rebusque.....
Y aquí el resultado...
Dibujé una especie de camino sinuoso, trazé líneas rectas de lado a lado, medio a ojo busqué el centro de la línea superior y de allí trazé otras líneas rectas formando las "pendientes" o lados del triángulo. Cosí con la técnica del papel. Dejé un margen alrededor....y hasta aquí llegué. Ahora no sé si eso se cose a otras telas, si se aplica o qué se hace.
Si alguien lo sabe y es tan amable de indicarme dónde puedo verlo, lo mismo que la técnica correcta para lograr el vuelo de la oca curvo, me avisa, si??? ¡Gracias!
Con los restitos que quedaron al cuadrar el trabajo antes de quiltear hice un pequeño alfiletero.
Las telas que usé son la mismas que fueron para quedarse en casa de Vero. Adoro la combinación de rojos y azules!!
Ahora ambos esperan que termine de completar el set....y se marchan a casa de una amiga a la que espero le guste.
La tela con las frutitas rojas fue un hallazgo el año pasado en una tienda local. Para que entiendan lo que es un hallazgo....las tiendas locales, que aun no entienden nada de patchwork, cuando solicitaba telas con motivos navideños me mostraban telas destinadas a manteles o repasadores con unos motivos gigantescos, y para nada atractivos. Con paciencia traté de explicarles lo que buscaba, algo delicado, con estampado pequeño. Ahí el dueño le indica a la empleada un recorrido de tal magnitud que empezé a duda si lo tendrían en otra tienda, o si no le vendría bien tener un GPS para orientarse. Finalmente, luego de traer una escalera, correr pilas de telas, perderse en la inmensidad...se asoman 3 rollos pequeños de telas importadas (..."de la época de la convertibilidad" me aclara el dueño. Esa frase se traduce: "agarrate fuerte del monedero porque vale oro". ) Para las que no entienden, la época de la convertibilidad tuvo lugar en la década del 90, en unos años locos en que 1 peso argentino era igual a 1 dolar americano. La realida actual es que necesitamos 4 pesos argentinos para poder tener 1 dolar americano. O sea todo nos cuesta 4 veces más si es importado. (De euros ni hablar, necesitamos cerca de 6$ para tener un euro....uuuufffff!!!!)